Mi historia con Levi’s

Si escucho “Levi’s” pienso en mi viejo.

La historia es esta:

Recuerdo que yo tenía unos ocho años y que se acercaba diciembre. Hacía un frío jodido y la casa de la abuela estaba llena de primos y tíos tomando chocolate y comiendo buñuelos.

Mi papá y yo, con ayuda de algunos de los primos más grandes, empezamos a sacar de unas cajas enormes, adornos para armar la navidad.

Iniciamos con el árbol. La abuela nos daba instrucciones desde una silla café que la hacía ver como la Reina de Saba, “ mucho cuidadito con las bolas doradas que son las más delicadas, si se caen, se quiebran” decía con su particular entonación. Mi papá y yo nos mandábamos constantes miradas de complicidad. La abuela, aunque muy regañona, era una belleza y el amor de la vida de toda mi familia. “Tranquila madrecita que ninguna bola se va a quebrar” respondía mi viejo muerto de la risa.

Seguimos con el pesebre. Limpiamos una a una todas las cabras y ovejas. En el proceso, descubrimos que a Melchor se le había quebrado una mano. No sé explicar muy bien pero la imagen me impresionó mucho, ¿cómo era posible que un objeto mágico y sagrado se quebrara?, ¿qué iba a pasar entonces?, ¿ya no habría navidad en el mundo?  Mientras yo juntaba el aserrín para la casita del niño Jesús y calmaba mi asombro, papá, que todo lo puede, reparó al Rey Mago.

Uuufff. Nunca voy a olvidar esa sensación. Mi papá había devuelto a la normalidad a Melchor. Eso significaba que la navidad podía seguir sin problemas, que el niño Dios iba a recibir sus regalos y que la abuela no se pondría triste.

Después de eso, mi papá dejó de ser el mismo hombre. Se convirtió en un héroe que podía solucionarlo todo, y yo quería ser como él. Me ponía sus gafas negras y cuadradas, sus chaquetas de jean y sus botas fuertes y poderosas color café, con una etiqueta rojita en los costados que decía “Levi’s” (ya saben pues de dónde saqué lo marquillero). Siempre que me preguntaban “¿qué quieres ser cuando seas grande?” yo respondía “quiero ser como mi papá”.

Para la navidad del siguiente año, pedí de regalo unos zapatos  Levi’s y cuando me los estrené, quise hasta dormir con ellos. Tal vez así, algún día yo sería tan increíble como el viejo.

 Levi’s es una marca especial que me trae meeeros recuerdos. Por eso no les puedo explicar la emoción que me da, poder contarles que desde ahora, estará en Branchos con sus mejores referencias, para que disfruten de toda su calidad y construyan sus propias historias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .